Y un día más, otro día más, otro día más...
Es en este precioso instante cuando me doy cuenta de lo inútil que ya resulta decirte que te echo de menos, incluso el simple hecho de pensarlo me parece ya tan sin sentido...
Que no te pido nada, tu fría mirada o una forzada sonrisa ya es (in)suficiente...Y es que ¿sabes?tengo que confesarte que...prefiero no verte...porque cada maldito cruce de miradas me transporta a uno de esos tantos momentos felices que pasamos juntos...porque en cada puto cruce de caminos tu olor me recuerda tantas cosas...y me hace sonreir insconscientemente...y ya no quiero sonreir más por tí...
Te declaro culpable...delincuente, por robar mis sueños cada noche...
Bajé la luna a tus pies y no fue suficiente...
martes, 8 de junio de 2010
jueves, 3 de junio de 2010
lunes, 10 de mayo de 2010
domingo, 9 de mayo de 2010
todo parecido con la realidad...
pOrque a veces piensO que tengO más de ti...
de lO que realmente tengO de mí...
de lO que realmente tengO de mí...
domingo, 2 de mayo de 2010
martes, 20 de abril de 2010
La magia sin trucos...
jueves, 15 de abril de 2010
Habló un sabio...
Dos niños patinaban en un lago congelado de Alemania. Era una tarde nublada y fría…
Los niños jugaban despreocupados, felices.
De repente, el hielo se quebró y uno de los niños se cayó, quedando preso en la grieta que el roto había provocado.
El otro, viendo a su amigo preso y congelándose, sin pensarlo, tiró un patín y comenzó a golpear el hielo con todas sus fuerzas hasta, por fin, conseguir quebrarlo y libertar el amigo.
Cuando los bomberos llegaron y vieron lo que había pasado, preguntaron al niño:
-“¿Cómo conseguiste hacer eso?¡Es imposible que consiguieras partir el hielo, siendo tan pequeño y con tan pocas fuerzas!”
En ese momento, el sabio Albert Einstein, que pasaba por allí, comentó:
- “Yo sé cómo lo hizo”.
-“ ¿Cómo?” - Le preguntaron.
Los niños jugaban despreocupados, felices.
De repente, el hielo se quebró y uno de los niños se cayó, quedando preso en la grieta que el roto había provocado.
El otro, viendo a su amigo preso y congelándose, sin pensarlo, tiró un patín y comenzó a golpear el hielo con todas sus fuerzas hasta, por fin, conseguir quebrarlo y libertar el amigo.
Cuando los bomberos llegaron y vieron lo que había pasado, preguntaron al niño:
-“¿Cómo conseguiste hacer eso?¡Es imposible que consiguieras partir el hielo, siendo tan pequeño y con tan pocas fuerzas!”
En ese momento, el sabio Albert Einstein, que pasaba por allí, comentó:
- “Yo sé cómo lo hizo”.
-“ ¿Cómo?” - Le preguntaron.
-“Es sencillo, respondió Einstein, no había nadie para decirle que no era capaz”.
¡¡¡Que no te vivan la vida, vívela tú, coño!!!=)
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